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Ningún
tema previo fue aplicado en la selección de los artistas,
ya que en realidad es su propio trabajo el que decide la dimensión
del evento. Así que después de dAPERTutto, llega la
Platea dell’umanità . El termino Platea evoca diferentes asociaciones:
podría describir una meseta; puede significarr una base y
una fundación; es también una plataforma sobreelevada.
La Bienal de las Artes Visuales, quiere por lo tanto servir de plataforma
elevada para ofrecer una vista de la humanidad.
En
los años cincuenta, una exposición titulada "The
Family of Man" viajó alrededor de todo el mundo; al
comienzo de este nuevo milenio, nuestro título espera establecer
un pequeño vínculo con aquella exposición.
De cualquier forma, en el tiempo presente, la idea de que todas
las individualidades formen una sola familia, no parece particularmente
esperanzadora, teniendo en cuenta la fe profesada en la globalización
y el hecho de que numerosos muros han sido, o están siendo
destruidos. Cada día vemos nuevos problemas raciales o religiosos,
o simplemente el claro deseo de supremacía política,
problemas que pueden llevar a la guerra. Y en la reacción
de los artistas, uno puede ver claras diferencias con lo de hace
diez años. Ya no se observa la intensa autoafirmación
de la identidad propia, sino que vemos cuestiones eternas cuyo tema
central es la propia humanidad.
En este punto, la eterna cuestión del siglo XX sobre las
diferencias entre abstracto y figurativo, parecen finalmente haber
pasado a ser parte de la historia. La concepción del espacio
y el tiempo (y como el espacio puede convertirse en tiempo) es ahora
parte de nuestra herencia compartida.
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Hasta
el punto de que artistas sometidos, han sido capaces de liberarse
a sí mismos del poder de la autonomía y la independencia
y empujar a su trabajo en la dirección de los deseos, comportamientos
y formas de ver que son compartidas por todos los seres humanos
como tales, un proceso que puede ser aprehendido o turbulento, puede
entenderse en términos de estética o como una manera
de desenmascarar la verdad. La muestra de este año, aboga
por esta concreta experiencia de libertad
La
obra clave de Joseph Beuys "El final del siglo veinte"
será expuesta. Fue Beuys por encima de todos el infatigable
orador del concepto de libertad, dándole la expresión
plástica como terreno de la energía: Capital=Creatividad.
Él esperaba que con el fin del anterior y el comienzo del
nuevo siglo, tendríamos suficiente calor para generar vida
en lo inorgánico. Éste es el mensaje que contienen
aquellos terrones de tufa, que yacen en el suelo cara arriba mirándonos
con los ojos bien abiertos, como tantos peces prehistóricos
que están esperando ser rescatados. Además de Beuys,
otros tantos artistas del siglo veinte, tienen la oportunidad de
ofrecer un concentrado de su aportación al arte de nuestros
días. Está Cy Twombly, cuyos generosos gestos, devuelven
el mito al mundo moderno, Richard Serra, el creador de un nuevo
concepto de monumentalidad, Niele Toroni, el campeón de la
pintura como trazo. También están algunos artistas
contemporáneos cuyo enfoque principal está en la figura
humana, por ejemplo Ron Mueck y muchos otros artistas incluidos
en la lista de expositores.
Harald Szeemann.
Director de la Bienal 2001.
Representantes españoles:
Ana Laura Aláez
Javier Pérez
Comisaria:
Estrella de Diego |